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Antes de nada decir que no entiendo como la gente se queja de que no vengan con más frecuencia artistas internacionales de la talla, clase y calle que tiene una banda como Your Demise. No me extraña nada… si para un día que pisan Madrid nos quedamos sentados en casa. ¿Veintitrés euros es una entrada cara? Puede ser… Y más teniendo en cuenta la situación económica en la que nos vemos hundidos la mayoría. Pero os invito a reflexionar y a pensar en si parte de la culpa la tendremos nosotros al no acudir a esas salas.
Las promotoras; que tienen que buscárselas para pagar los costes del privilegio que supone traer a Your Demise a una sala como Caracol, para que podamos verles con toda comodidad, al final se cansan de gastar sus escasos recursos (hundidos en plena crisis, como todos) esforzándose por que podamos disfrutar. ¿Para qué van a apostar por ello? ¿Cómo van a ser las entradas más baratas si tienen los cojones de corbata por no palmar pasta? Vale que muchos no vayan a ver a su grupo favorito, pero se trata de hacer un ejercicio de conciencia y valorar si vale la pena apoyar un movimiento y una escena musical en declive, para luego no tener que maldecir los éxitos del verano que tanto triunfan en este país, y de los que tantos de nosotros nos quejamos.
Pero casi que todo esto podría ser lo de menos después de ver el concierto, porque la noche iba a ser una noche muy peculiar.
Los teloneros BloQ, son cinco chavales de Barcelona que llegaron a la capital quizás con las expectativas de encontrarse otra cosa. Sorprendentemente el escaso público de la sala estaba compuesto por un grupo de dieciocho-añeros en primera fila y pequeños rebaños distribuidos por la sala. Molestos con la pasiva actitud de la gente, soltaron comentarios en mitad del concierto como: “Han valido la pena las 6 horas de viaje”; “Habremos venido aquí para algo… ¿No?”; o mi favorita…: “Aquí tenéis al cantante de No Frequency… grupo de Madrid que conocéis bien… haber si ahora os movéis o algo…”.
Yo tengo la costumbre de acercarme a la barra de turno, pedirme una cerveza, y contemplar lo que muchas veces considero un espectáculo; así que podría considerarme parte de esa ‘masa pasiva’ con la cual estaban molestos. Con todo el respeto del mundo me gustaría opinar sobre cómo me sentí…
La gente paga por ver un concierto y una banda se sube a un escenario para que esas personas disfruten con lo que a la banda más le gusta hacer ¡tocar! O eso pienso yo…
En este caso daba la impresión de que ese público que paga por ver, era el encargado de hacer disfrutar al grupo.
Si a esa gente que paga le gusta lo que oye y ve, perfecto. Si no les gusta, es una pena, pero uno hace su trabajo y se va dando las gracias. La profesionalidad también es un poco de humildad y respeto. Aunque insisto… tenían sus razones porque aquello parecía más un ‘chiquipark’, que un concierto de ‘HXC’.
Al margen de toda la parafernalia; BloQ, musicalmente son un grupo potente con un rollo ‘hxc old school urbano’ que transmite buenas vibraciones. Sus composiciones, correctas y coherentes dan pie a saltar a bailar ‘mosh’ al primer estribillo. Pegaban mucho con Your Demise. Tocaron una ‘cover’ de The Ghost Inside que no solventaron nada mal. La mayor pega, la espera entre canción y canción… pero como el ‘feeling’ entre público y banda estaba como estaba, confió en que la incomodidad les distraía lo suyo. Media hora de bolo y ale… ¡Pa’ casa!
En el intermedio entre bandas, el técnico de la sala escogió un par de temas de algo así como ‘indie-pop’ para amenizar la espera. El rollo de la noche se había convertido en un guateque…

Comenzaron los ingleses con “MMX”, tema que abre su álbum “The Kids We Used To Be”. Un autentico buen rollo se desprende del escenario. Your demise tiene mucho ‘flow’. Sobre todo por su cantante Edward McRae que es un autentico ‘old schoolero’ de libro. Los tres primeros temas fueron como la seda, con un sonido un poco sucio por parte de la sala pero totalmente comprensible. Es complicado sacar sonido a la caña que da YD con una sala tan vacía. Interpretaron cuatro temas de su último álbum y hasta el ecuador del concierto todo había rodado con normalidad.
En un temazo como “Life Of Luxury”, Edward McRae ofrecía su micrófono de vez en cuando para que la gente participase. Fue lo peor que se le podía haber ocurrido.
Ese acto fue interpretado por un puñado de ‘niños adrenalínicos’, como una ofrenda de micro más brazo incorporado. Los chavales le arrebataban el micrófono para cantar ellos mismos, mientras que otros empezaron a subirse al escenario para robar el micrófono del corista, hasta el punto de hacerlo desaparecer. Por un buen rato lograron su momento de fama, consiguiendo que parte de nosotros nos olvidáramos de la música. Tuve la sensación de estar viendo un programa chorra de la MTV en la que la gente hace el ridículo. Pero claro… Mirando a mí alrededor; quien soy yo para decir nada, cuando me doy cuenta de que simplemente son niños pasándoselo en grande y yo un avinagrado con un tercio en una mano y pegado a la barra.
La banda siguió a lo suyo observando el percal y tomándoselo a risa. McRae y los suyos sonreían y prestaban los tan codiciados micrófonos permitiendo que los chavales se recrearan. El concierto se había convertido en una atracción para estos chicos y un entretenimiento visual para unos pocos.
Pero cuando ya estaba acostumbrado a la estampa, y creía que no podría pasar algo que me distrajese más del concierto, ocurrió lo impensable…
En el último tema de YD, una avalancha de ‘adrenaniños’ se subía al escenario, haciendo que perdiéramos la vista a cualquier músico que pudiera estar allí arriba. ¡Impresionante…! Estos chicos no paraban de dar abrazos y agradecimientos a los ingleses. Lo que no me quedaba claro es si era por el concierto o agradeciendo que se les diese la oportunidad de ser ‘rock stars’ por unos instantes.
Pero hay que decir que fue agradable caer en la cuenta de que a esa edad todos deseábamos esos momentos de fama. Me resultaba simpático pensar que esos chavales iban a dormir hoy con el ego bien alto.
Una vez retirada la banda solo quedaba allí una manada de borregos que no sabía ni como bajarse del escenario, pero igual que me sentí identificado con ese ‘rebaño pasivo’ del comienzo de la noche, me siento identificado ahora, solo que con unos años mas cargados a la chepa.
Fue difícil disfrutar de la música y del concierto de lleno, como a mí me gusta observar desde mi rincón. Perdí la cuenta de los temas que se tocaron y ni si quiera pude prestar atención a si técnicamente fueron precisos o no. Vuelvo a pensar en esa gente de la que hablaba al principio, que yacía en sus casas cuando seguramente habrían equilibrado el ambiente de la noche tanto para los barceloneses BloQ, como para Your Demise.
Se agradece el esfuerzo de Cap-Cap por llevar años apostando por la buena música, y me pregunto que habrán pensado ellos después de ver lo mismo que yo he presenciado.
http://www.myspace.com/bloqband
http://www.myspace.com/yourdemise
Texto: © David Fidalgo
El 6 de enero fue un día especial porque llegaron a nuestras casas los Reyes Magos de Oriente. A unos se les llena el saco y a otros se les vacía, dejando un buen agujero para afrontar la cuesta de enero. Por fortuna yo creo que lo único que significa ese día, es que por fin se han acabado las puñeteras navidades con sus puñeteros compromisos. Vamos… ¡que a mí no me regalaron nada!
Así que volviendo al tajo y afrontando que nuestro mejor consuelo es la música, nos vamos a la sala Ritmo & Compas a ver a tres bandas locales de Madrid:
Desde la oscuridad y el humo artificial de la sala se escuchaban los primeros acordes de All Against All, un quinteto del que no habíamos oído hablar mucho pero que demostró tener buenas tablas en el escenario. Sus dos primeros temas sonaron con nitidez y aparentemente sin fallo alguno. ‘Riffs’ elaborados, rápidos y contundentes con un sonido parecido a bandas como As I Lay Diying pero con un toque propio más melódico, y un vocalista que intentaba animar a los presentes inexorablemente, con un registro que a ratos recordaba a Austine Carlile (Of Mice & Men). En su tercer tema el humo de la sala volvió a ser el protagonista rodeando al cantante que, con más intención que fortuna, abría los brazos y miraba al cielo tratando de transmitir espectáculo delante de un público bastante adormecido. Aun así cumplieron su papel sin perder la compostura en ningún momento durante los 35 minutos de su concierto y dejaron un muy buen sabor de boca a todos los presentes. No tuvimos la oportunidad de charlar con ellos pero daban la impresión de llevar tiempo tocando juntos. Indagando en su myspace encontramos un tema como ‘teaser’ de lo que suponemos es su próximo lanzamiento. Francamente, suenan muy bien.
Con en listón a buena altura iba a debutar en los escenarios otro quinteto madrileño, Hummano. Fue un poco desconcertante observar cómo se elevaba el telón mientras sonaba el ‘éxito’ veraniego del 2001 Dragostea din tei (que para quien no lo recuerde, es esa horrible canción que triunfo en Moldavia y se extendió por el mundo con su frase “Oma oma yei” ¿?) Pero en fin… El despiste estaba estudiado, ya que a solo 10 segundos de horrorizarnos rompieron con un potente comienzo a ritmo de ametralladora deathcore; el contraste nos hizo sonreír. La propuesta de Hummano es ofrecer metalcore teñido de death enérgico y oscuro, pero es complicado compararles con alguna famosa banda actual. Los tres primeros temas consiguieron despertar a los presentes que poco a poco se iban acercando al borde del escenario; el cantante aprovecho el tirón para bajar y hacerles participar un poco más. Es curiosa la temática de la promoción que han hecho de su EP “Pordetralus”, haciendo parodia de bandas como “Lamb of God” o “We Came As Romans”, titulando sus canciones “Ham Of God” o “We Cum As Rumanians”, pero al margen de este peculiar humor no hay que dejarse engañar, van muy en serio. Como un suspiro pasaron los siguientes 3 temas deleitándonos con una gran calidad técnica aunque quizás poco movimiento. A pesar de ello la sensación de su breve actuación fue quedarnos con ganas de ver más; y siendo su primer concierto solo se les puede pedir que vuelvan pronto a los escenarios.
El turno le llegaba a Against The Waves, un grupo madrileño de metalcore (por meterles en algún género), que nos ofreció un recital de buena música que nos dejó un buen sabor de boca con el que irnos a casa (o de fiesta).
El grupo que cuenta con 2 guitarristas, bajista, vocalista; un segundo vocalista y ‘sinte’ (que para mi grata sorpresa era DaniDj, vocalista de No One Cares y ex vocalista de Distance) y batería, que en esta ocasión no era DaniKo sino Hans, batería de Left In The Wake, quien impresionantemente se había aprendido todos los temas que tocaron en el concierto en 1 semana.
El sonido fue igual de bueno que en los anteriores dos conciertos y la calidad de los músicos igual o mejor. Alber, guitarrista de la banda, nos impresionó con unos solos de guitarra espectaculares, igual de espectaculares que los mini pantalones vaqueros de Guille, bajista del grupo.
Los temas eran muy completos, un gran despliegue de técnica y sentido musical en cada corte aderezados con unos ‘sintes’, que aún a pesar de estar un tanto bajos de volumen, complementaban la música de una forma muy sutil y dándole un toque moderno y actual.
Sin duda, fueron 3 grupos a los que volveré a ir a ver la próxima vez que toquen por la buena música que tocan y el buen rollo que transmiten. Da gusto ver como poco a poco florece la escena metalera en nuestro país, con buenos grupos, buena música y con un buen público.
http://www.myspace.com/againstthewaves
http://es-es.facebook.com/HummanoSpain
http://es-es.facebook.com/pages/All-Against-All/278181175560706
Texto: © David Fidalgo y ♕ Fer Fakyea
Fotografía: Daniel Sanz
La promotora Burning You monta conciertos interesantes en días interesantes. Y es que no hay nada que mejor que hacer un miércoles noche, de un frio 14 de Diciembre, que acudir a la ya conocida Ritmo & Compas de Madrid para ver a cuatro bandas en un mismo día.
Llegamos sorprendentemente puntuales a la puerta de la sala donde nos encontramos a Javi, cantante de The Eleventh Failure, avisando de que el concierto iba a comenzar. Ellos serian los encargados de abrir el espectáculo.
Con la gran pantalla de proyecciones bajada haciendo como de telón, empezó a sonar la banda sonora de la película “Las Colinas Tienen Ojos”, para empalmarla con su primer contundente break. Desafortunadamente la sala estaba prácticamente vacía, pero eso no pareció desanimarles demasiado. Tocaron un par de temas con ganas, intentando contagiar esa actitud a los pocos presentes; y estos de manera algo tímida, respondieron acercándose al centro de la pista para bailar un poco de ‘mosh’. Durante los seis temas que duro la actuación no perdieron la compostura en ningún momento, moviéndose al ritmo de contundentes ‘breakdowns’ y hasta permitiéndonos escuchar una ‘cover’ de Parkway Drive, “The Siren’s song”, perfectamente ejecutada. Se despidieron como empezaron, al son de otro buen ‘break’, pero no sin antes conseguir que la gente ya más animada, saltase con los brazos en alto y simulase estar acelerando una moto con los puños. Una imagen curiosa!
Tras unos 10 minutos de parón (o lo que para alguno es, “el tiempo del pitillo”) se fueron preparando Silent Havoc para
subir a escena. Por suerte, poco a poco fue entrando alguna que otra persona más rellenando los amplios huecos de la sala, pero todavía se observaba una entrada bastante pobre. Aun así, los madrileños siguieron el ritmo marcado con la intención de avivar al público. Y vaya que si lo calentaron! No tardaron más que dos temas en romper con el primer ‘circle pit’ de la noche. Unos buenos ‘tapin’, una voz desgarrada a ritmo de ‘deathcore’ y un bajista a ratos taquicárdico, despertaron a los más aletargados. A mitad del concierto aprovecharon para presentar a Jose Carrasco, nuevo batería de la banda, y al casi concluir los siete temas que componían su set ‘metal death’, Krono (Guitarra) y Yago (bajista) nos sorprendían cruzando sus brazos para intercambiar instrumentos sin quitárselos de encima. Otra imagen más que curiosa!
Llegado el ecuador de la noche, esperábamos otra vez el cambio de banda dejando atrás a los grupos locales y dando pie a que comenzasen los austriacos, Give Em Blood. Estos escogieron un remix de un tema de Asian Dub Fundation para comenzar su ‘show’, y mientras este sonaba, nosotros nos quedábamos perplejos observando los dos enormes platos que oscilaban como ovnis en los herrajes del nuevo set de batería. No tardamos
mucho en entender el porqué de semejante tamaño porque su batería era un animal… Como si le fuera la vida en ello, un rubio de metro noventa aporreaba la batería a ritmo de ‘beatdowns’ bailongos. Tras una buena presentación con un par de temas bien gordos, el cantante austriaco pedía al público que se acercase de nuevo, pero tras la pausa para cambiar el equipo, la sala se volvió a adormecer un poco. Haciendo caso omiso a la respuesta del público, la banda ofreció un buen set de ‘hardcore’ con tintes ‘old school’ durante sus también breves 30 minutos, integrando de vez en cuando algún detalle electrónico. Antes de comenzar uno de sus temas hubo una pequeña confusión a la hora de ocupar espacio en el escenario entre cantante y guitarrista, tropezando este último con el escalón que eleva la batería y cayendo de culo al suelo, pero esto provoco la sonrisa de alguno que otro, entre ellos el cantante, y estos continuaron como si se hubiese roto el hielo entre público y banda hasta el final del concierto. Al finalizar, la sensación fue haberme quedado con ganas de verles en otras condiciones, como un buen sábado con la sala bien llena, porque daban la impresión de poder montar mucha caña.
Otro largo descanso para cambiar el ‘backline’ por última vez y dar paso a los mejicanos Here Comes The Kraken. Hablando un poco con los grupos que acababan de tocar, nos comentan que uno de los guitarristas de HCTK, se estaba tatuando en la típica sala donde les ponen el cáterin y por ello no pudo ver sus directos (parece que no tienen mucho tiempo libre los mejicanos en la su gira). Y efectivamente, uno de ellos salió con el brazo algo ensangrentado con un tatuaje sin acabar.
Estos chicanos van al grano, los primeros ‘riffs’ muestran una gran calidad técnica, repasando el mástil de arriba a abajo dando la impresión de que todo lo que hacen es fácil y sencillo. Quien me conoce sabe porque me fijo bastante en los bateristas; olvidados muchas veces en el fondo de los escenarios (reivindicación subliminal), pero esta vez no era cosa de gustos. Si el batería de Give Em Blood aporreaba su instrumento, este lo hacía sonar como si fuera una ametralladora. Uno de esos baterías que aunque no sepas que cojones está haciendo, es un placer verle tocar. Por otra parte poco se oían los ‘scratches’ del dj de la banda, que al estar en la parte superior de la sala, tampoco se dejo ver mucho por el público. Con todo y con eso lo que se escuchaba era ‘deathcore’ en una sala con ya casi el doble de gente que al
comienzo, y que disfrutaba pogueando y bailoteando por toda la pista. El tiempo que tuvieron para tocar fue algo más extenso y pudimos escuchar bastantes temas (perdí la cuenta) de sus dos LP’s en estudio. Quizás el cansancio de un duro miércoles a mitad de semana y el haber presenciado anteriormente tres actuaciones, hizo que el set de los mejicanos se nos hiciera un poco más denso y lineal. Aunque afortunadamente pudimos sentarnos en la zona alta de la sala, para poder contemplar tranquilamente el final del concierto, y ver mejor como los chavales del pogo se divertían. Desde ahí nos dimos cuenta de que la sala ya tenía otra pinta. Había llegado más gente casi sin darnos cuenta. Los mejicanos fueron agradecidos con el publico chocando las manos con los allí presentes y todos salimos satisfechos de lo que habíamos vivido una noche más.
Es una pena que conciertos como este se tengan que hacer un miércoles en vez de un viernes o un sábado por el tema de abaratar costes. Pero sinceramente… más pena daría no tener si quiera esta oportunidad. Y si a alguien le tenemos que agradecer que la cultura del ‘hardcore’ y el ‘metal’ sigan pisando salas en este país, es a gente como la que se acerco a ver este concierto. Nos vamos a casa a eso de las 12 de la noche con la sensación en el cuerpo de haber presenciado un “mini festival”. Así da gusto oye…
http://es-es.facebook.com/staykraken
http://www.myspace.com/giveemblood
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http://es-es.facebook.com/pages/The-Eleventh-Failure/112624888767296
Texto: © David Fidalgo
Dark Mind
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Kaos
(2012)
Napalm Death
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Utilitarian
(2012)
Bleedign Through
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The Great Fire
(2012)
As My World Burns
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Mistakes Art Gallery
(2012)
Atmosphere Grey
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Spiral Of Phenomeon
(2009)
II Live For Madness Metal Fest
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Recopilatorio
(2012)

